Distracción al máximo: historias personales sobre procrastinación

14 abril
Distracción al máximo: historias personales sobre procrastinación
El deseo de posponer tareas que nos resultan desagradables o de buscar cambiar el orden de la rutina diaria no es un vicio que tenga que erradicarse, sino más bien una reacción natural de nuestro cerebro a la irritación o fatiga. Para evitar caer en la procrastinación, las personas suelen inventarse rituales o reglas, aunque en algunas oportunidades terminan igualmente dejando la productividad de lado por un momento para ver un programa de TV o jugar una partida online con amigos. Aunque parezca mentira, hacer esto a veces tiene mucho sentido.

En el marco de las Wellbeing Weeks que estamos celebrando internamente en DataArt, le preguntamos a algunos de nuestros líderes sobre cuáles son sus formas de alejarse de la rutina.

MIKHAIL ZAVILEYSKY, LÍDER DE DESARROLLO ORGANIZACIONAL

“Cada vez que necesito tomarme un descanso, juego online al Civilization. Después de una hora, ¡siento que soy el gobernante del mundo! En cambio, cuando busco desconectarme de algún pensamiento obsesivo, juego a Who Wants to Be a Millionaire. Ambos permiten hacer observaciones interesantes y reflexivas.

Cuando se empieza a perder el ritmo en Civilization, significa que es el momento de dejar de jugarlo. Al día siguiente, ya te vas a haber olvidado la estrategia con la que estabas atascado, vas a dar por sentada la situación y te vas a encontrar nuevamente tomando el control. Esto me recuerda que, a menudo, ser racional es más importante que ser consistente.

Por su parte, Who Wants to Be a Millionaire ayuda a valorar la importancia de confiar en las respuestas que uno da (o las decisiones que uno toma) y a comprender que la incertidumbre no tiene por qué ser un opuesto absoluto, sino más bien una escala de porcentaje de 0 a 100. De la misma forma, este juego hace que me dé cuenta de que la capacidad para dar respuestas correctas depende tanto del conocimiento que uno tenga como del grado de la comprensión de la pregunta, es decir, de la lógica de quien la formula.

zaliveyskiy

Ver fútbol es otra actividad que me motiva mucho (¡y mi esposa Julia me apoya en esto!) y también me resulta una enorme oportunidad de reflexión. Lo primero que se me viene a la cabeza es, ¿cómo los sentimientos pueden afectar aquellas experiencias que no dependen en absoluto de lo que uno haga, como el resultado final de un partido? En segundo lugar, ¿cómo la red neuronal de cada uno va creciendo en nuevas áreas, y cuánta información es posible recordar una vez que se desarrolla una base asociativa? Al mismo tiempo, a medida que se acumula conocimiento, se comienza a comprender que, saber mucho no asegura el éxito, sino más bien entender las tecnologías y metodologías.

Finalmente, también me gusta hacer apuestas. Me resulta interesante descubrir que las estrategias para la gestión sistemática de riesgos, centradas en encontrar y aprovechar oportunidades, no funcionan solo en los negocios, sino además en otros campos completamente diferentes".

ANNA VELIKOIVANENKO, DIRECTORA DE MARKETING, LABOUR MARKETS

“Mi receta para lidiar con la ansiedad (la base de la procrastinación) consta de tres componentes: asesinatos, dibujos animados y pastelería.

Me encanta matar zombis: metódicamente en juegos móviles y versiones para PC, y en películas y programas de televisión. Si alguna vez notás que estoy observado algo muy concentrada, lo más probable es que esté matando zombis y, por lo general, después hago mi trabajo mucho más feliz. Si un día no tenés fuerzas para armar una estrategia de marketing, entonces te recomiendo matar algunos zombis, reducir de esta forma tu nivel de ansiedad y sentir la confianza de que el mundo está seguro gracias a tus esfuerzos. Al menos hasta mañana. Al menos de los zombies.

velikoivanenko

También suelo ver dibujos animados que cuentan con un sin fin de episodios y contienen multicapas y metabromas, como Gravity Falls, BoJack Horseman, Rick and Morty, Big Mouth, South Park, Los Simpsons o animé. Para mí, son el mejor medio de arte después de la ópera.

Y la frutilla del postre es que, cuando necesito trabajar en mi motricidad fina, cualquier variación de tarta de queso me ayuda: khachapuri, bureks, tartas osetias, kishi, flamisches, cheesecakes, ¡lo que sea! Cuanto peor es mi estado de ánimo, mejor comen mis familiares y amigos. Realmente horneo a escala industrial".

ALEXEY FILIMONOV, COO

"A todos los desarrolladores e ingenieros de QA para quienes el trabajo planificado es posible, les recomendaría leer sobre el workflow o flujos de trabajo. Hay muchos materiales sobre este tema, por ejemplo, en Habr.

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Los líderes suelen tener menos oportunidades de disfrutar el trabajo de esta forma, ya que muchas veces se encuentran dentro de una cadena de constantes interrupciones. Si querés disfrutar de algún tipo de proyecto que sabés que podés hacer enteramente por tu cuenta, lo mejor es asignarle horas no laborables y fines de semana a ello. Por ejemplo, hace poco pasé un par de horas del sábado armando una bicicleta eléctrica; una vez que todo estaba funcionando y pude efectivamente montar esa bicicleta, experimenté la alegría de un trabajo bien hecho. ¡Y cuánta alegría fue!"

JULIA ZAVILEYSKAYA, GLOBAL HRM

“Cuando siento la necesidad de posponer tareas, utilizo una de mis tres herramientas favoritas: el email. Si hay algo que quiero demorar, me sumerjo en la lectura de interminables cadenas e intercambios de mails, en donde siempre encuentro discusiones sobre ideas y proyectos interesantes para involucrarse. Algunos de ellos son obligatorios -todos estamos al tanto de esos-. Pero en lo personal me gusta enfocarme en los otros, los más agradables, que suelen empiezan con las palabras “seamos creativos y propongamos algo”. Aunque mí me encanta ser creativa y tener nuevas ideas, esos mails por lo general van dirigidos directamente a otro colega, por eso considero que leerlos es mi manera de procrastinar.

La segunda forma que más utilizo para distraerme es estudiar estadísticas, informes y absorber la sabiduría infinita de expertos de todo tipo. Y la tercera: explorar nuevas plataformas, servicios y funciones que podrían ser útiles. Estas tres herramientas me permiten satisfacer mi conciencia, ya que siento que igualmente estoy haciendo algo productivo.

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Por otra parte, si tengo algo de tiempo libre, veo las noticias en la web de la BBC o Sky News. Probé diferentes sitios informativos, pero muchos de ellos dejé de verlos porque su postura me resultaba demasiado dudosa y subjetiva. Aunque los que mencioné antes tampoco pueden considerarse un baluarte de la objetividad, por lo menos mantienen un nivel aceptable. Además, hará unos cuatro años atrás, noté que necesitaba estar presente en las redes sociales. Fue difícil al principio, pero me terminé acostumbrando, especialmente a Facebook. Allí elijo mi propio nivel intensidad, lo que significa que a veces escribo más activamente, mientras que otras simplemente hago scroll y pongo likes. También me encanta suscribirme a grupos de Facebook, por ejemplo, hace poco encontré uno con fotos antiguas de Londres. ¡Hay tantas cosas que no sabía sobre la historia de la ciudad, el país y la cultura!”.

DMITRY BAGROV, UK BUSINESS

“En algún lugar, existen personas misteriosas que tienen un ritual matutino que implica leer sus emails mientras desayunan y otras reglas similares que los preparan para afrontar el día de trabajo. Definitivamente yo no soy uno de ellos. Tengo dos hijos y una esposa que tiene su propio negocio, así que el problema de la procrastinación es bastante simple para mí: trabajo cuando puedo. En la era pre-COVID, cuando tenía más tiempo, mi principal forma de combatir la procrastinación era renunciando a pelear contra ella: me rasco la cabeza ahora, y más tarde me obligo a trabajar.

bagrov

Ahora, con los niños tomando sus clases escolares de manera virtual, termino trabajando en intervalos cortos de 30 a 40 minutos a lo largo de todo el día, ya que tengo que ayudarlos a configurar Skype o Zoom, cocinarles y darles de comer, etc. De 9 a 15hs, mi esposa y yo hacemos malabares con todas estas tareas y el único momento en el que nadie me molesta, es cuando me voy a preparar un café. Después de las 15hs, cuando termina la jornada escolar, los niños dicen: "bueno, ahora divirtámonos". Es en ese mismo momento en el que me doy cuenta que no voy a poder avanzar ni un poco de trabajo por un rato. La segunda parte de mi día laboral dura desde las 21hs hasta las 2 o 3 de la mañana. Por eso envidio a las personas que tienen problemas con la procrastinación. Yo no tengo tiempo para ella ahora.

Tengo un único hábito: necesito saber que algo bueno sucederá durante el día. Podría ser recibir un paquete de Amazon, tener el plan de ver una película por la tarde (aunque hasta que no hayamos terminado The Crown, el premio al final de cada día es ver un nuevo episodio con mi esposa) o incluso recibir un mensaje agradable del trabajo. Si encuentro un nuevo software y planeo probarlo cuando termine el día laboral, también cuenta. Es decir: debe ser algo específico, alcanzable y sin importar de dónde venga. Entonces es más fácil para mí hacerles frente a las cosas rutinarias, que también son necesarias.

También puedo mencionar un objeto sin el cual me convierto en una bestia salvaje y no puedo trabajar: si no tengo un libro cerca, me comienzo a desmoronar y a enojarme sin motivo. Por eso, es importante para mí tener una buena reserva en mi Kindle. Para mí, el Kindle en sí mismo es una de las adquisiciones más importantes que hice en los últimos 15-20 años. Suelo leer 5 o 6 libros a la vez, así que sin él caminaría por la casa y por la calle con un gran peso y algo de dolor de espalda. Probablemente esta sea mi forma de lidiar con la fatiga y el estrés. Por suerte, puedo leer de la misma forma que trabajo: en cualquier posición y condición, sentado, acostado, de pie o corriendo ".

TANYA ANDRIANOVA, HR & COMPLIANCE, UK

“Puedo posponer una tarea si no tengo claramente definido qué es lo que tengo que hacer (por ejemplo, redactar una política, hacer una presentación o preparar una capacitación). Si no tengo una fecha límite marcada, también puedo procrastinar durante mucho tiempo, haciendo cosas más específicas antes. Pero, afortunadamente, por lo general en algún momento las personas involucradas comienzan a tener algún tipo de apuro, me hacen preguntas y esto me empuja a resolver más rápido. En general, mi estilo de trabajo es como el de un bombero. Rindo más en aquellas tareas urgentes, que hay que resolver hoy mismo; me salen más rápido y mejor que cualquier otra cosa.

Mi gran hobby es solicitar visas y leer noticias sobre leyes de inmigración. Quizás por la misma razón que Lyosha Filimonov repara bicicletas eléctricas, o Roma Chernyshev trabaja con madera. Hacer una visa de inmigración a una persona significa cambiarle la vida, abrir una nueva puerta; es una ocupación muy tangible y gratificante, incluso si la persona luego regresa a su tierra natal. Me encanta esta parte de mi trabajo y me apresuro a llegar a este punto de mi tarea lo antes posible, aunque no sea del todo urgente.

adrianova

Si por la mañana no tengo ganas de sentarme frente a la computadora, comienzo trasplantando algunas plantas, reordenando libros o arreglando la ropa de mi armario, por ejemplo. A mí particularmente, estas me resultan actividades muy terapéuticas. Solo me toman entre 15 y 20 minutos, y después ya me siento lista para afrontar el día de trabajo.

Mientras aún íbamos a trabajar a la oficina, a menudo me bajaba del tren una parada antes para caminar un poco. Para respirar, ordenar mis pensamientos y admirar la belleza que nos rodea. No puedo esperar a que eso vuelva a ser posible ".

ROMAN CHERNYSHEV, ACCOUNT MANAGEMENT, LONDON, UK

“Aprendí a no luchar contra la procrastinación. Cuando viene hacia mí, simplemente me dejo llevar por la pereza. Tal como dicen los consultores inteligentes: las dietas estrictas no funcionan, pero si se mantiene un rendimiento saludable el 80% del tiempo y se relaja en el 20% restante, el equilibrio general será positivo y las posibilidades de permanecer en este modo durante un tiempo considerable se multiplicarán por diez. En resumen: es saludable procrastinar, ¡solo hay que tener cuidado con las proporciones!

chernyshev

Hace unos diez años, conocí Pomodoro, una técnica muy simple de administración de tiempo. Casi nunca la sigo en detalle y solo la pongo en práctica cuando realmente mi lista de tareas pendientes deja de entrar en mi cabeza por completo. Pero sí me hice un hábito que realmente aprecio: cuando estoy en el medio de algo y recibo una interrupción por Skype, correo u otros medios, es mucho más productivo posponer la reacción que lo que ya estaba haciendo. Tomo nota del tema, prometo responder en un rato o pregunto directamente si la nueva tarea puede esperar 20 minutos (o una hora, o un día, lo que sea más apropiado). Y realmente respondo sólo cuando estoy libre. Una técnica muy simple que resultó ser increíblemente útil para mí.

También me gusta tallar en madera. Creo que hay un gran elemento "lo puedo hacer yo mismo" en ello. El lunes por la mañana comienza siempre con mucha más energía si se ha logrado algo durante el fin de semana. Y mientras que los proyectos laborales pueden mostrar resultados positivos en meses o incluso años, o tal vez nunca, un hobby te permite llenar la espera con pequeñas victorias. Aunque, tal vez, mi verdadero pasatiempo es comprar nuevas herramientas geniales, y el resto es un efecto secundario".