Residuos electrónicos: ¿cómo disminuir el daño?

10 junio
Residuos electrónicos: ¿cómo disminuir el daño?
¿Alguna vez pensaste en cuánto valor monetario tenés almacenado en un cajón, en forma de viejos gadgets? ¿O qué efecto produciría que los tires a la basura? En este artículo vamos a hablar sobre los desechos electrónicos y cómo podemos cambiar nuestra perspectiva para empezar a percibir a los antiguos dispositivos como un recurso valioso.

Sobre la autora: Daria Chekalskaya es ingeniera y bloguera ecológica. Da clases en una eco-escuela online y tiene un podcast en el que habla de cambio climático.

¿QUÉ ES LA BASURA ELECTRÓNICA?

Empecemos definiendo este concepto básico. Se considera basura electrónica a cada dispositivo eléctrico que ya no está en uso, por ejemplo:

  1. Equipos de enfriamiento, como refrigeradores y aires acondicionados;
  2. Pantallas: televisores, monitores, computadoras portátiles;
  3. Lámparas;
  4. Equipo voluminoso, como lavavajillas, estufas o lavadoras;
  5. Equipos pequeños: cámaras, aspiradoras, secadores de cabello;
  6. Equipos informáticos de pequeño tamaño, como enrutadores, PC y, por supuesto, teléfonos.

Si te interesa leer más sobre la clasificación de los desechos electrónicos, podes hacerlo aquí.

¿CUÁNTO DESPERDICIO ELECTRÓNICO SE GENERA EN EL MUNDO?

Cada año, la humanidad genera alrededor de 50 millones de toneladas de residuos electrónicos, lo que significa aproximadamente el 5% del total de todos los desechos. La mayor parte proviene de Europa occidental, América del Norte, Japón, Corea del Sur y Australia. En 2016, en el país más rico del mundo se produjo un promedio de 19,6 kg de basura electrónica por persona, mientras que en el más pobre, solo 0,6 kg per cápita. 

Fuente, p. 38

Fuente, p. 40

Fuente, p. 14

Según una investigación, los electrónicos son el tipo de desechos de más rápido crecimiento en el mundo. A medida que avanza la tecnología, cada vez más personas acceden a Internet y los precios se reducen debido a la alta competencia en el mercado, haciendo que los usuarios tengan varios dispositivos a la vez y que los cambien periódicamente. Si se mantiene este ritmo y el sistema de gestión sigue siendo el mismo de hoy día, para 2050 el volumen de basura electrónica podría llegar a ser de 120 millones de toneladas.

¿A DÓNDE VAN LOS DESECHOS ELECTRÓNICOS?

No lo sabemos con certeza. Solo 41 países en todo el mundo recopilan estadísticas sobre desechos electrónicos y únicamente Europa proporciona datos regulares y consistentes. Actualmente, apenas el 20% de la basura electrónica se recicla de manera adecuada, mientras que el destino del 80% restante sigue siendo un misterio. Sin embargo, hay dos escenarios probables:

  1. Se descarga en vertederos.
  2. La procesan y eliminan trabajadores informales, en pésimas condiciones.

A pesar de la prohibición impuesta por el Convenio de Basilea, un acuerdo multilateral sobre medio ambiente por medio del cual 170 países dentro del sistema de Naciones Unidas convinieron proteger el medio ambiente y la salud humana, los países ricos exportan una cantidad indeterminada de desechos electrónicos a países pobres como Ghana, India, China, Tailandia y Nigeria.

¿QUÉ SUCEDE CON LOS DESECHOS ELECTRÓNICOS CUANDO LLEGAN A ESOS PAÍSES?

En los países en desarrollo, la basura electrónica es desarmada por trabajadores que no cuentan con los medios adecuados de protección, utilizando herramientas simples y métodos de procesamiento como, por ejemplo, quemar y disolver en ácidos fuertes. Después del desmontaje, los componentes se almacenan en grandes pilas al aire libre. Todo esto expone a los trabajadores y a la población local a una gran cantidad de metales pesados ​​y productos químicos orgánicos en los desechos electrónicos. Si te interesó este tema en particular, podés leer más aquí.

¿ES DAÑINO EL DESECHO ELECTRÓNICO SI NO SE RECICLA ADECUADAMENTE?

¡Definitivamente sí! Quizás el mayor daño se lo produce a las personas que se ocupan directamente de estos residuos, es decir, los trabajadores sin equipo de protección y las comunidades locales de los países pobres. La inhalación de las sustancias tóxicas que desprende y sus efectos sobre la piel son muy perjudiciales para la salud humana.

Pero con el tiempo, esta contaminación localizada es seguida por la migración de contaminantes a través del humo, el polvo, el agua potable y los alimentos, exponiendo a muchas más personas a productos químicos como cobre, plomo, antimonio, mercurio, cadmio y níquel, polibromodifenil éteres (PBDE) y policlorobifenilos (PCB). Hay más información sobre este tema aquí y aquí.

Las dioxinas liberadas por la quema de los desechos electrónicos contribuyen a la aparición de numerosas patologías graves, que incluyen:

  • diferentes tipos de cáncer;
  • daño a la piel, pulmones, corazón y otros órganos;
  • disfunción reproductiva;
  • retrasos del desarrollo;
  • daño al sistema inmune, etc. (más datos aquí)

Como si esto fuera poco, no solo las personas sufren por el tratamiento inadecuado de la basura electrónica: los ecosistemas acuáticos locales también corren un alto riesgo. Las sustancias contenidas en estos desechos afectan negativamente el comportamiento, la fisiología, el metabolismo, la reproducción, el desarrollo y el crecimiento de muchos organismos.

ENTONCES ¿PUEDEN REDUCIRSE O ELIMINARSE POR COMPLETO?

No hay dudas de que, si queremos generar el menor desperdicio posible, necesitamos repensar nuestros principios de consumo. Esto significa que nuestra economía lineal debería transformarse en una economía cíclica, cuyo objetivo sea preservar el valor de cualquier producto el mayor tiempo posible. 

Actualmente, la sociedad sigue un esquema de "comprar, usar, tirar". En un mundo ideal, deberíamos cerrar ese ciclo y, en lugar de desechar los equipos viejos, enviarlos a reciclar para su reutilización en la etapa de producción. Así, menos desechos irían a los vertederos y tendríamos que producir menos recursos nuevos. Además, impulsaría el crecimiento económico,

¿QUÉ MATERIALES VALIOSOS SE PUEDEN EXTRAER DE LA ELECTRÓNICA ANTIGUA Y CÓMO SE PUEDEN REUTILIZAR?

La chatarra electrónica contiene metales preciosos, como oro, plata, cobre, platino y paladio; una gran cantidad de materiales valiosos como el hierro y el aluminio; y plásticos que pueden reciclarse. Una tonelada de teléfonos inteligentes contiene 100 veces más oro que una tonelada de mineral de oro. En 2016, se arrojaron alrededor de 435 kilotones de teléfonos móviles en todo el mundo, cuyo costo de materias primas ascendió a 9,4 mil millones de euros. En general, la perspectiva de recursos para los materiales reciclados obtenidos de los desechos electrónicos se estima en 55 mil millones de euros anuales. 

En aproximadamente la mitad de los países del mundo, el PBI es más bajo que el costo de la electrónica utilizada. Los depósitos más ricos de materiales valiosos se encuentran en los vertederos o en los propios hogares de las personas.

¿CÓMO PODEMOS CREAR UNA ECONOMÍA CIRCULAR?

Para rediseñar todo el ciclo de vida de los dispositivos electrónicos para la economía circular, es necesario aplicar un enfoque sistemático que involucre al gobierno, los fabricantes y los usuarios. A su vez las políticas públicas y la legislación sobre los desechos electrónicos juegan un papel importante: establecen estándares y mecanismos de control para regular las acciones de las partes interesadas que trabajan con este tema tanto en los sectores público como privado. Además, tales políticas y legislación deberían crear y mantener un modelo financiero y económico viable y equitativo.

La idea principal es que los fabricantes deben asumir la responsabilidad principal de la fase posterior al consumo. Esto generalmente toma la forma de una responsabilidad extendida del productor, cuando una pequeña tarifa por los nuevos dispositivos electrónicos garantiza un proceso apropiado de recolección y reciclaje al final de su vida útil.

La tarea del gobierno es garantizar que se cumplan las siguientes condiciones:

  • Se debe alentar a los productores a mejorar el diseño ambiental de los productos y las características ambientales que deben garantizarse cuando se entregan dichos productos.
  • Los productos deben alcanzar una alta tasa de utilización.
  • Los materiales deben conservarse mediante una recolección, procesamiento, reutilización y reciclaje eficientes y respetuosos con el medio ambiente.

La razón por la que los fabricantes deben asumir la responsabilidad principal de la fase posterior al consumo es que el impacto ambiental del dispositivo está predeterminado principalmente en la etapa de diseño.

Fuente, p. 16

¿QUÉ PUEDO HACER YO, COMO USUARIO, PARA AYUDAR A RESOLVER EL PROBLEMA DE LOS RESIDUOS ELECTRÓNICOS?

Existen algunas pequeñas acciones a través de las cuales cada persona puede hacer un aporte:

  • Seguir la regla de las 3R: reducir, reciclar y reutilizar.
  • Siempre que sea posible, evitar la compra de nuevos dispositivos.
  • En caso de ser necesario comprar un equipo, considerar comprar uno usado.
  • Apoyar los programas de gestión responsable de residuos y dar preferencia a sus productos.
  • Elegir dispositivos duraderos.
  • Reparar los dispositivos antes que comprar uno nuevo.
  • Si un dispositivo está roto y no puede revenderse o repararse, elegir un servicio de reciclaje confiable.

También recomiendo ver las películas La tragedia de los desechos electrónicos y e-Wasteland.

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Si analizamos América Latina, Argentina ocupa el tercer puesto en la generación de desechos electrónicos con casi 500 kilotoneladas. El ranking lo encabeza Brasil, con más de 1500 kilotoneladas y lo sigue México que supera los 1000 kt de basura.

Si vivís en la ciudad de Buenos Aires podés llevar tu basura electrónica a los Puntos Verdes Móviles o a los Puntos Verdes Especiales.