Tres entrevistas exclusivas sobre la Antártida

27 mayo
Tres entrevistas exclusivas sobre la Antártida
Ciencia y tecnología son áreas que siempre van de la mano y reflejan el grado de avance y bienestar social. Con motivo de las Eco Weeks que estamos celebrando en DataArt, hablamos con algunos investigadores de Polonia, Ucrania y Rusia sobre su experiencia de vida en la Antártida. ¿Qué tan notable es la presencia del hombre en ese lugar y cómo afecta al cambio climático? Enterate de todo en este artículo.

DMITRY APARTSEV: "EN LAS ESTACIONES SE MONITOREA SERIAMENTE LA SITUACIÓN AMBIENTAL"

El jefe del departamento de tecnología del Instituto de Investigación del Ártico y del Antártico (AARI), el organismo más grande y antiguo de Rusia referido al tema, donó recientemente una computadora portátil Toshiba T3100e que era utilizada en la estación polar a la colección del Museo DataArt. En su entrevista, detalló que la presencia de las personas logró afectar el medio ambiente antártico desde el punto de vista de un investigador, aunque sea imperceptible para los turistas. 

La Antártida fue el último continente en ser explorado y aún se explota en un rango bastante limitado. ¿Se produjeron cambios en la naturaleza del lugar debido a la presencia de los humanos?

Es un continente muy limpio, con una enorme superficie y muy poca gente. Por lo tanto, el impacto del hombre, con la excepción de su hábitat inmediato, es casi imperceptible para todo aquel que no esté realizando una investigación sobre el tema. Hay caminos que se recorren constantemente, como el que va desde el campo de aviación hasta la estación, pero nadie conduce más lejos. No encontrarás basura en lugares inesperados, ya sea en tierra firme o en islas, no he visto ninguna superficie ahumada allí. De hecho, en las estaciones, ahora están monitoreando seriamente la situación ambiental e intentan producir la menor cantidad de desechos posible.

Fuente. Sello de Weddell en la estación de Bellingshausen. Foto tomada por el oceanólogo Sergei Kashin.

Existe un Tratado Antártico internacional que entró en vigor en 1961 y, en 1998, todos los países firmaron además el Protocolo Ambiental del Tratado Antártico, que implica cero residuos. Esto significa que toda la basura que se pueda quemar, será quemada, lo cual en su momento fue un problema para la Expedición Antártica Rusa (RAE), que había acumulado muchos residuos antes de esa fecha. Actualmente, en cada estación existen compartimientos de almacenamiento abierto, destinados a aquellos residuos que no pueden quemarse, que se acopian allí de manera más o menos ordenada. 

Cielo sobre la Antártida. Foto de Instagram de Sergey Fedorov.

¿Y cómo se retira luego esa basura?

Una embarcación se acerca a la estación, descarga primero todo lo que lleva para ese lugar y luego carga todo lo que debe ser retirado, entre ello, la basura. En nuestro caso, los desechos se eliminan en Ciudad del Cabo o se entregan directamente a San Petersburgo.

¿Cómo resuelven este problema otros estados?

Todos hemos firmado el protocolo ambiental por igual, incluso algunos países que abrieron estaciones no hace mucho tiempo, directamente diseñaron todo para garantizar que no quedaran desechos. En el resto de los casos, considerando que la gran mayoría de las personas y casi todos los equipos que llegan a la Antártida lo hacen en barco ya que el avión es caro y tiene menos espacio, tiene sentido cargar la embarcación que llega, para que se lleve los desperdicios en su regreso.

Otro tema es el hecho de que la Antártida es reconocida como un continente libre de actividad nuclear. La expedición rusa tuvo aquí un problema ya que, en la época soviética, los instrumentos que contenían materiales radiactivos habían sido llevados allí. No había muchos de ellos, solo cinco o seis Generadores Termoeléctricos de Radioisótopos (RTG), que son fuentes de energía nuclear de pequeño tamaño. Su traslado no era sencillo y tuvo que coordinarse durante varios años, pero finalmente fueron eliminados.

¿Podemos decir que la investigación ambiental es un componente importante de los programas científicos hoy en día?

En los programas científicos de la RAE, hasta donde yo sé, los problemas ambientales están siempre presentes, aunque su participación no es tan grande. Las investigaciones que hace nuestro instituto son principalmente sobre meteorología, aerología, glaciología y oceanología. Pero también sé que hubieron estudios del mundo animal: pingüinos y leones marinos. 

¿Cuál es la estructura energética de la Antártida?

Las plantas de energía diésel siguen siendo la principal fuente de energía. Está claro que involucran cierto grado de gases de escape, emisiones y hollín, pero es prácticamente imposible vivir de otra manera. La energía solar no es una opción debido a que, durante el invierno, la luz del sol en la Antártida es inexistente; la eólica podrían considerarse en principio una buena alternativa por el llamado viento común, que sopla casi constantemente desde el centro del continente hasta la costa y con bastante fuerza, pero las palas estándar de los molinos no resistirían este viento, y las bajas temperaturas harían el metal demasiado frágil. 

Hoy en día, existen nuevos tipos de molinos de viento, incluidos los de turbina, que pueden usarse para resolver problemas locales. Por ejemplo, en nuestras bases más tranquilas: Russkaya, Leningradskaya y Banger Oasis, donde la gente vive sólo durante una temporada, tenemos estaciones meteorológicas automáticas que transmiten datos todo el tiempo, pero se alimentan de un sistema que incluye energía solar, una turbina eólica y un conjunto de baterías. Dichas instalaciones funcionan de forma autónoma hasta por dos años.

IL-76 en el aeródromo de la estación Novolazarevskaya. Foto del climatólogo Alexei Yekaykin

EVGENY DIKIY: "LA CONTAMINACIÓN GLOBAL ES MUY NOTABLE EN LA ANTÁRTIDA"

El director del Centro Científico Antártico Nacional de Ucrania, junto con Elena Marushevskaya, la responsable de comunicaciones externas, hablaron sobre cómo se manejan los desechos orgánicos y domésticos de las estaciones, las distintas fuentes de energía y los efectos del calentamiento global.

La estación antártica ucraniana Akademik Vernadsky se encuentra ubicada en la punta Marina de la isla Galíndez, del grupo de las islas Argentina del archipiélago Wilhelm, y no muy lejos de la isla en la foto. Foto: Centro Nacional de Ciencias Antárticas

En general, ¿se nota la presencia del hombre en la Antártida? 

El ser humano es un factor que se hace evidente donde sea que esté, aunque la Antártida fue mucho más afortunada que cualquier otro continente. Para empezar, este año celebramos apenas el bicentenario desde su apertura (a modo de comparación, el que le sigue es América del Sur, hace unos 11.000 años) y la densidad de población es muy baja: en verano, hay en las estaciones hasta 4000 personas en todo el continente, mientras que en invierno hay menos de la mitad. 

Así y todo, el hombre supo hacer de las suyas. Hay una página particularmente oscura en la historia, relacionada a las flotas balleneras soviéticas, que de 1948 a 1987 mataron a más ballenas que todas las demás combinadas. Aún hoy se pueden ver, en la estación rusa de Bellingshausen, enormes tanques de combustible oxidados que eran parte de la base de suministro para los balleneros. Pero el Protocolo de Madrid firmado en 1991, que prohíbe el uso de recursos minerales y es válido hasta 2048, supo proteger el lugar. 

Durante la pesca activa en el siglo XX, el número total de ballenas azules en el mundo disminuyó de 215 mil a 11-12 mil. Foto: Centro Nacional de Ciencias Antárticas

¿Qué desechos se producen hoy en día en las estaciones y cómo se los trata?

En primer lugar, hay desechos orgánicos humanos, por supuesto. Para ellos existe una norma: si la población de la estación es de menos de 30 personas, se les permite simplemente arrojarlos al mar. Pero si son más, las aguas residuales ya deben ser tratadas de alguna manera. La tarea no es trivial, porque la mayoría de los métodos de tratamiento biológico están diseñados para temperaturas altas. 

Por su parte, hasta hace poco, los orgánicos de la cocina se eliminaban de una manera muy simple: alimentaba a los skúas. Pero las aves comenzaron a golpear la ventana si su comida no llegaba a tiempo y nosotros, por supuesto, redujimos esta práctica. Entonces ¿a dónde deben ir ahora las sobras? Tenemos la idea de reciclarlos en compost en mini contenedores especiales, y pensamos además construir algo así como un pequeño invernadero. 

También hay basura doméstica. En este caso, hay estándares muy estrictos que requieren que se elimine por completo. Antes había una práctica muy desagradable en la que los barcos, apenas salían fuera del área del Tratado Antártico, simplemente la arrojaban al mar. Ahora las estaciones se han modernizado y estamos eliminando no solo lo que se acumula durante la temporada, sino que también se están limpiando los viejos escombros. Este año la limpieza fue muy profunda: en comparación, la factura por la eliminación de basura en el puerto chileno de Punta Arenas fue tres veces más alta que el año pasado. 

Quizás en un futuro cercano, seremos la primera estación en la Antártida con nuestro propio procesamiento de plástico en el acto: ya hemos comprado equipos que nos permitirán triturar plásticos duros y fundirlos en recuerdos para turistas. También planeamos dividir el PET. De esta forma, no solo no vamos a pagar por su eliminación como lo hacemos ahora, sino que vamos a recibir dinero por ello. 

Modelo de uno de los recuerdos que planean producir con plástico duro reciclado en la estación Vernadsky, a partir del próximo año.

¿El cambio climático antropogénico global tuvo algún efecto notorio en la Antártida? 

La contaminación global es muy notable aquí. Comencemos con el calentamiento global, que afecta principalmente a las regiones polares y la Antártida va inmediatamente después del Ártico. En nuestra estación, por ejemplo, durante el período de observación la temperatura media anual aumentó en 3°C y tenemos más fluctuaciones de temperatura durante el día. ¡Y tal calentamiento ocurrió delante de los ojos de una sola generación! En este mismo sentido, todo es muy tranquilo y, a menos que se esté parado cerca de un motor diésel, simplemente no se oyen ruidos. Pero hoy en día, cada pocas horas, se puede escuchar de pronto como una gran explosión: es el desprendimiento de un nuevo trozo de hielo que se rompe y cae. 

En cuanto a la contaminación, lanzamos un interesante programa junto con los checos el año pasado. Establecimos colectores especiales desarrollados por ellos que, de una manera simple, ‘absorben’ los contaminantes orgánicos persistentes en el agua del océano como una esponja. El material recolectado se congela y se lleva a Europa para su procesamiento. Otra área de investigación que tenemos junto con científicos eslovacos, es el análisis de lo que se acumula en diferentes seres vivos. Resultó que, incluso a tal distancia de la civilización, los desechos sintetizados por los humanos se acumulan en otros organismos. Entran en la circulación global y no se descomponen ni siquiera en la Antártida. 

Foto: Centro Nacional de Ciencias Antárticas

¿Cuál es la estructura energética en la Antártida?

Todo está en diésel. Para mi gran pesar, en el momento en que se estaba construyendo la estación, no se consideró en absoluto ninguna otra alternativa. Ahora nos gustaría cambiar esto, pero no es nada fácil. 

La Antártida es bastante grande y con un clima particular: veranos de -30°C, inviernos de -80°C y una sequedad casi absoluta en muchas zonas. Como prácticamente todo el año hay vientos uniformes que parecen rodar por la cúpula de hielo desde el polo hacia la costa, en algunas estaciones construidas en el siglo XXI, generalmente con cero emisiones, existe una tendencia a instalar molinos de viento: la primera fue la "Princesa Isabel" belga. Pero las estaciones antiguas, por ahora, solo reemplazan parcialmente el confiable diésel con fuentes de energía renovables, principalmente la solar (aunque por seis meses no funciona, en la mitad restante los paneles solares se justifican). 

Los edificios que utiliza la expedición ucraniana fueron construidos por los británicos en la década del ‘70. Foto: Centro Nacional de Ciencias Antárticas

Pero en otras partes, el clima es mucho más templado. En nuestra zona, por ejemplo, en invierno la escarcha se mantiene en un promedio de -30°C, mientras que en verano la temperatura generalmente se ubica en el rango de -5°C a 5°C. Pero hay casi un 100% de humedad, durante 270 días al año hay nieve y lluvia, y los vientos en tiempo de calma son de 40 m/s. Como la mayoría de los molinos están diseñados para funcionar en un rango bastante estrecho, si el viento se intensifica, simplemente se detienen porque de lo contrario serían arrancados. Por lo tanto, no es posible hacer una transición completa a esta fuente energética alternativa. 

JOHN PLENZLER: "EN LA COSTA A MENUDO ENCONTRAMOS BASURA"

Los científicos sostienen que el cambio climático afecta principalmente al estado de la capa de hielo en los polos de la Tierra. Nos interesó saber cómo ven este problema aquellos que exploran la Antártida en primera persona, por lo que le hicimos varias preguntas al Líder de la Expedición Antártica polaca.

La Antártida fue el último continente en ser explorado y aún se explota en un rango bastante limitado. ¿Se produjeron cambios en la naturaleza del lugar debido a la presencia de los humanos?

Sí. Las emisiones llegan a la Antártida junto con las masas de aire y las corrientes oceánicas. Y desafortunadamente, aunque las estaciones de investigación en sí mismas son insignificantes, siguen siendo una fuente de contaminación:  encontramos materiales de origen antropogénico en la composición del agua y la pesca tiene un impacto negativo en el estado del océano, ya que los peces son parte del sistema alimentario. 

Para reducir la intervención humana en este ecosistema, la Comisión de Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos establece anualmente cuáles son las capturas de peces permitidas. En el pasado, las ballenas y los leones marinos antárticos eran objeto de caza comercial y esto los condujo casi al exterminio. Sin embargo, cuando la especie fue protegida, su población logró recuperarse.

Foto: Instituto de Bioquímica y Biofísica, Academia Polaca de Ciencias

¿Los cambios climáticos antropogénicos son especialmente notables en la Antártida? 

Esta es una pregunta que afecta a todo el mundo, pero sí, el efecto del calentamiento global es muy notable principalmente en forma de retroceso de los glaciares y la pérdida de su masa total. Por ejemplo, la parte superior del glaciar Ecology, que está a un kilómetro de la estación polaca, se ha hundido más de 500 metros desde 2000.

La estación "Artstovsky" consta de 14 edificios. Foto: Instituto de Bioquímica y Biofísica, Academia Polaca de Ciencias

¿Qué hacen con la basura que se genera en las estaciones?

Parte de la basura, como el desperdicio de alimentos o papel, se quema localmente. El resto (metal, plástico, cualquier elemento electrónico) lo enviamos a Polonia. Según el Acuerdo Antártico y su Protocolo de Madrid, el almacenamiento de cualquier basura en la Antártida está prohibido.

¿Está limpia la Antártida? ¿Es posible tropezarse con una lata vacía o ver pasar una bolsa de plástico? 

Desafortunadamente, en la costa cerca de la estación, a menudo encontramos basura: botellas, trozos de cuerda, euro paletas, papel de aluminio. Pero no podemos decir que sea culpa de los turistas, simplemente hay mucha basura en el océano y parte de ella llega aquí también. 

En comparación con otras regiones, llegan pocos transatlánticos y yates, y su permanencia en la Antártida está estrictamente regulada por la Asociación Internacional de Tour Operadores Antárticos (IAATO).

¿Cuál es la estructura energética en la Antártida?

Se utilizan principalmente generadores diésel y una pequeña parte de la energía proviene de paneles solares. El viento en la Isla Rey Jorge es fuerte y cambiante, y esto, desafortunadamente, impide su uso como fuente de energía.